El pequeño Luca ya forma parte de mi historia, no sólo fotográficamente hablando, si no, también, a nivel personal. Esta sesión a Luca, que acaba de cumplir un año, un niño que crece delante de mi cámara,  divertido, risueño, inquieto… me reunió, de nuevo, con sus papás, Nicoletta y Ciprian. Cada vez que estoy con ellos, disfruto cada instante, porque se el valor que  tiene cada foto que realizo de su hijo, las emociones y sentimientos que les despiertan. Ver sus caras cuando les muestro mis imágenes da sentido a mi trabajo de una manera muy difícil de describir. Mis fotos formarán parte de la historia de su familia, de su hijo, por muchos años, como ellos ya forman parte de la mía.

Solo puedo deciros GRACIAS.