Bonita es poco cuando hablamos de Aitana.

Desde la primera conversación que tuve con Vanessa, su madre, me demostró la ilusión que tenía puesta en la sesión de Comunión de su hija, aportando un montón de ideas.

El día de nuestra sesión amaneció cubierto de nubes negras que amenazan lluvia, así que para nuestra sesión buscamos un bonito invernadero donde la luz se filtraba a través de cúpulas de cristal.